«Sabor a poco» deja en el público y en los analistas el primer debate presidencial

Se trató de “simples exposiciones”, de “lanzar propuestas de gobierno”, y de perder tiempo, en lugar de aportar a aplastar dudas, que es lo que nos sobra a los bolivianos

Analistas y ciudadanos coinciden en afirmar que el primer debate presidencial “Hablemos del futuro económico de Bolivia”, organizado por la FAM-Bolivia y la CUB, decepcionó a la audiencia debido a que no cumplió con el formato de un debate.

Se trató de “simples exposiciones”, de “lanzar propuestas de gobierno”, y de perder tiempo, en lugar de aportar a aplastar dudas, que es lo que nos sobra a los bolivianos, recoge QuePasAhora, de los comentarios en las redes sociales Facebook y Twitter y de un sondeo a personalidades importantes que realizamos por Whatsapp.

El analista Gonzalo Chávez Álvarez escribió en su cuenta de Twitter “Atención hermanos y compañeros de la FAM y CUB. Papel y lápiz: ‘Debate procede del verbo debatir (discutir o disputar sobre algo) y hace mención a una controversia, discusión o contienda’. Lo que vimos en ATB fue un monologo entre siete. Todavía hay mucho que aprender en el debate de ideas. Da la impresión que este show fue montado para proteger a Arce Catacora, y decir que participo en un debate’

En un país en el que hace 18 años no hay un solo debate, este dejo sabor a poco. “Además, se observó la falta de equilibrio en las preguntas, falla técnica en el video de semblanza de Carlos Mesa y ausencia de confrontación de ideas entre los aspirantes a la silla presidencial”, destaca el diario Los Tiempos.

Para el politico Juan del Granado, «No fue debate, formato pésimo, talla estatal peqeña de todos. Discursivamente destacaron Tuto, Mesa y Arce, en ese orden, pero ninguno empaquetó una visión de estado, apenas planes parciales de gobierno. Calificación al evento como tal de 2/10«

Segun el exprefecto de Cochabamba, y economista Ramon Daza Rivero, «el publicitado debate de ayer fue un fiasco, a la pregunta, la respuesta. Parecía más una conferencia de prensa, de las épocas masistas. La preguntadora más preocupada de su ropa y de su físico.

El empresario Carlos Laguna Rivero afirma que «No fue un debate, fue presentación de sus ideas» y sobre 10, califica a Fernando Camacho con 3; a María de la Cruz Bayá con 4; a Luis Arce Catacora con 5; a Chi Hyun con 4; a Feliciano Mamani con 3; a Jorge Quiroga y a Carlos Mesa con 6 a cada uno.
Por su parte, el ingeniero y empresario Boris Muñoz, califica con 4/10 al debate como tal, y con 8/10 al evento «como show cómico». Muñoz fue critico con todos los partiipantes y los organizadores; apunta que los videos de entrada difundidos eran desfavorables a uno de los candidatos, y cuestiona que la presentadora no haya tenido la talla para un debate de esta magnitud, y se haya elegido a a una presentadora de noticias de un mananero.

Para el médico pediatra Carlos (Chaly) Melean, el debate fue un «desastre» y lo califica con 3/10: «muy monótono, preguntas y respuestas de siempre. Todos tienen su plan de gobierno, pero solo de dientes para afuera. Decepcionante, me refiero al debate de anoche ATB, no terminé de verlo».

De acuerdo a analista y politoilogo mexicano, Adalid Contreras, «no fue debate, sino una entrevista sucesiva (en fila) con excesivo desequilibrio en las preguntas, y en las respuestas. Lo rescatable: se mostraron los 7 candidatos y será posible compararlos. Califica al evento con 5/10.

Para el economista Alberto Bonadona, “hubo de todo” menos debate económico. Los candidatos repitieron lo que vienen pregonando en sus spots. “Un debate debe tener una confrontación sobre un tema específico. Se debe hacer la misma pregunta a cada uno de los candidatos. Una vez que ellos hayan respondido, otra persona especializada en el tema, y no la conductora que dirige el debate, debe llevar a una confrontación entre los candidatos. “Fue un foro donde cada candidato respondió a preguntas incoherentes y desordenadas, fue una experiencia precaria”.

Segun Edwin Arandia, empresario, «no fue debate fue un guíon escrito, decepcionante; una pérdida de tiempo«