Rinden homenaje a víctimas de violencia, de la pandemia y el ecocidio con mast’aku en la plaza principal

Con un mast’aku en la plaza 14 de septiembre de Cochabamba, la Gobernación de Cochabamba, el colectivo Mujeres de Fuego, artistas y activistas rindieron homenaje y pidieron justicia por las víctima de violencia, los caídos en pandemia y las víctimas del ecocidio, en el marco de la festividad de Todos Santos.

Todas las masitas fueorn elaboradas por los participantes durantes dos arduos días de trabajo. «Estas mesas de Todos Santos (se armaron) para un poquito revalorizar nuestras tradiciones y costumbres, la elaboración de las masitas en familia, una tradición muy nuestra», dijo el director de Cultura y Turismo de la Gobernación, Uvaldo Romero. Asimismo, la población donó frutas y masitas recordando a todas las víctimas.

El colectivo Mujeres de Fuego preparó un mural con las fotografías de las víctimas de feminicidio a quienes dedicaron algunas palabras, canciones y lágrimas de impotencia. «Las almas que están buscando justicia, queremos que estas hermanas que ya no están descansen en paz, nosotros no vamos a descansar hasta que tengan justicia», manifestó Ángela Nogales, parte del Colectivo.

La central Obrera de las Artes junto a otros artistastambién armaron un singular mast’aku en memoria de los «ángeles de blanco», los que fallecieron a causa de la Covid-19 y los fallecidos en Senkata y Sacaba. «Los detalles, las t’antawawas se han hecho con mucho arte», destacó Roberto Paniagua, coordinador del proyecto.

Un grupo de activistas en defensa del Medio Ambiente y los animales también armaron un mast’aku en memoria de los animales, plantas y diversidad víctima del ecocidio.

Tradición

En Bolivia, la fiesta de Todos Santos empieza el primero de noviembre con los preparativos de la mesa o mast’aku para recibir a las almas. Días antes elaboran  sus masitas o  acude a los diferentes hornos panaderos para realizar t’anta wawas, palomas, escaleras, víboras, sol, luna, llama, cóndor, y las deferentes masitas que acompañan el armado como los maicillos y los bizcochuelos, cada una con una simbología en particular.

También se acompaña el mastáku con diferentes frutas, hortalizas, dulces, banderines, coronas y muchos otros alimentos y bebidas en honor al difunto que visita a la familia por unas horas.