Presidente Luis Arce lanza convocatoria internacional para la extracción del litio boliviano

Economia/Bolivia. (EFE). El Gobierno de Luis Arce lanzó este viernes una convocatoria internacional para que empresas interesadas puedan probar en Bolivia su tecnología de extracción directa del litio (EDL) con las salmueras de los salares, dentro de las acciones estatales para reactivar sus proyectos de industrialización.

La convocatoria se presentó en un seminario en La Paz con la participación del presidente Arce y el ministro de Hidrocarburos y Energías, Franklin Molina, además de representantes de empresas de Rusia, China y Estados Unidos que expusieron las características generales de esta técnica.

Mediante un proceso EDL, se separa el litio «de iones de potasio, sodio, calcio, magnesio y sulfatos, los cuales se encuentran en una solución en la salmuera», explicó el ministro.

La aplicación de estas tecnologías supondrá «un salto sustancial» en el proceso productivo, tendrá «un menor impacto en el medioambiente» y dará «mayor productividad en la producción de carbonato de litio y otros derivados», lo que acelerará el proceso de industrialización, destacó.

Arce resaltó que la agenda 2021-2025 de la industrialización del litio es «prioridad» para su Gobierno, por lo que se diseñó una estrategia que incluye la reactivación de los proyectos paralizados durante 2020 y agregar la tecnología de EDL para «acelerar» la inclusión de Bolivia «en la industria del litio a nivel global».

«Hay un tiempo que hemos perdido y que debemos recuperar. Y esa recuperación nos obliga a mejorar la tecnología para tener resultados más tempranos, caso contrario el proceso de industrialización de nuestro litio con el esquema anterior no iba a garantizar frutos a la brevedad», manifestó el gobernante.

Bolivia posee unas reservas de 21 millones de toneladas de litio, unas de las mayores de todo el mundo, la mayor parte en el salar de Uyuni en la región andina de Potosí, y en menor proporción en los yacimientos de Pastos Grandes, también potosino, y Coipasa, compartido entre el departamento boliviano de Oruro y Chile. 

El litio estuvo en el foco tras la salida de Evo Morales de la Presidencia en noviembre de 2019, pues el exmandatario ha asegurado varias veces que se vio obligado a renunciar por un supuesto golpe de Estado en su contra promovido por intereses como los de Estados Unidos sobre este recurso boliviano.

Una denuncia que ha sido negada por las partes aludidas y por las autoridades del Gobierno transitorio de la expresidenta Jeanine Áñez que se limitó a mantener los proyectos iniciados por Morales y no tomó decisiones sobre posibles alianzas con inversionistas extranjeros.

Arce sostuvo que la estatal Yacimientos de Litio Bolivianos (YLB) «estuvo parada» durante la gestión transitoria de Áñez, «pero con claras intencionalidades de volver al pasado y de entregar» los recursos «a los afanes transnacionales».

Ahora corresponde «tomar medidas para garantizar la industrialización del litio y la continuidad de nuestro proceso de industrialización», agregó.