Pese a alerta de rebrote de casos Covid-19, transporte relaja medidas

En medio de una alerta de posible rebrote de casos de Covid-19 prevista para noviembre en el departamento de Cochabamba, el transporte público relaja sus medidas de bioseguridad incumpliendo lo acordado para el post confinamiento.

En un recorrido de QuePasAhora se evidenció que, principalmente el transporte público, incumple las medidas de distanciamiento y, en algunos casos, tampoco exige el uso del barbijo entre sus pasajeros. “Estréchense atrás”, “hay espacio”, “por favor, entran más”, son algunas de las palabras con la que los conductores permiten la aglomeración de personas en sus vehículos, alcanzando el 100 por ciento de su capacidad.

Pese a que algunos usuarios intentan respetar y hacer cumplir la medida de bioseguridad, incluso en medio de discusiones, corren el riesgo de recibir una invitación para abandonar la movilidad por parte del conductor y los mismos pasajeros que justifican la aglomeración por la falta de vehículos.

“Al parecer la gente se ha cansado, piensa que ya terminó la enfermedad”, lamentó el responsable de vigilancia epidemiológica del Servicio Departamental de Salud (Sedes), Rubén Castillo.

Desde el primero de octubre, en el marco de un plan de post confinamiento, la Alcaldía de Cochabamba amplió los horarios de circulación para el transporte público de lunes a sábado de 5:00 a 21:00. El domingo está permitido transitar en vehículos de 5:00 a 14:00. Y, autorizó que este sector circule con un 66 por ciento de su capacidad para pasajeros.

Castillo Informó que, tras reuniones de coordinación interinstitucional con el transporte público habían quedado en “tomar ciertas medidas de distanciamiento físico principalmente para reducir la capacidad del transporte público”.

Sin embargo, “estamos viendo que no está ocurriendo eso, estamos viendo mucha gente incluso sin mantener conductas de bioseguridad, sin uso del barbijo”, observó.
Insinuó al sector público principalmente hacer cumplir las normas y anunció que “se hará el seguimiento correspondiente para tomar ciertas medidas”.

Los transportistas sostienen que hacen “lo posible” para cumplir las medidas de bioseguridad, pero los usuarios no cooperan. En el transporte particular también se observó el incumplimiento de algunas medidas de bioseguridad como el uso de barbijo.