Nadador francés sin manos ni piernas cruzará a nado el lago Titicaca

El frances y medallista paraolímpico Théo Curin (20) anunció su intención de recorrer junto a dos amigos el lago Titicaca, de Bolivia, a nado y en diez días. La hazaña la realizara en noviembre de 2021, con la ex nadadora Malia Metella, retirada de las piscinas hace 11 años, y el aventurero Matthieu Witvoet.

El objetivo: nadar en total autonomía a través del lago más alto del mundo, el lago Titicaca, situado a 3.812 m de altitud y atravesado por la frontera entre Perú y Bolivia. Tendrán que remolcar su balsa salvavidas durante un viaje de 8 a 10 días, para lo cual son entrenados por Stéphane Lecat, entrenador del equipo francés de aguas abiertas.

«Es un desafío… ¡No sé si son realmente conscientes de lo que van a hacer! Es muy duro, en un ambiente abierto con muchos límites, agua fría y altitud. Es un desafío loco», dice Lecat, que advierte: «Es la mente la que va a marcar la diferencia» (…)Theo ha madurado mucho, tiene sed de vida, tiene hambre, ganas de grandes emociones y esperamos que lo logre», apunta el entrenador.

Foto de archivo tomada el 9 de septiembre de 2016, muestra al francés Theo Curin se prepara antes de la final de 100 metros estilo libre-S5 en el Estadio Olímpico Acuático durante los Juegos Paralímpicos 2016, en Río de Janeiro, Brasil.
Foto de archivo tomada el 9 de septiembre de 2016, muestra al francés Theo Curin se prepara antes de la final de 100 metros estilo libre-S5 en el Estadio Olímpico Acuático durante los Juegos Paralímpicos 2016, en Río de Janeiro, Brasil. AFP/Archivos

Cruzar a nado el lago Titicaca, que se extiende en la frontera entre Perú y Bolivia con alrededor de 122 es una “apuesta loca”, dijo el joven que, con tan sólo 20 años de edad, se halla desmotivado por el aplazamiento de un año de los Juegos Paralímpicos de Tokio, que tendran nuevas pruebas clasificatorias para los discapacitados.

“He estado entrenándome todos los días durante siete años, dos veces al día. Nunca he ganado, no siento que haya logrado nada. No pude ganar una medalla en los Juegos debido a las desigualdades en mi clasificación», explica Curin. El joven, a quien le amputaron las cuatro extremidades cuando tenía seis años tras una devastadora meningitis, dice que con la nuevas categorías de clasificación debía medirse con tres nadadores paraolímpicos que tienen manos.

El nadador de Lunéville (noreste de Francia), que vive en París desde septiembre, cree que no tiene ninguna posibilidad de subir al podio de los Juegos Paralímpicos contra los atletas con una discapacidad menor. En Río en 2016, terminó cuarto en los 200 metros libres, ganados por la estrella brasileña Daniel Dias, que nació sin manos ni pies.

«Soy una persona competitiva, sé que voy a salir ahí fuera para llegar en cuarto lugar. No me interesa. No me fui de la casa de mis padres a la edad de 13 años para quedar cuarto en los juegos, no es lo que había planeado», asegura el atleta, a quien cada vez le costaban más los entrenamientos estos últimos meses.

 «Estaba deshecho. El aplazamiento de los Juegos me hizo tomar la decisión de no participar y me sentí mucho mejor de inmediato. Estoy contento, quiero ir al final de este maldito lago», dijo el nadador, que desde su juventud se ha inspirado en Philippe Croizon, cuatro veces campeón olímpico que cruzó a nado el Canal de la Mancha en 2010.