La deuda externa de Bolivia se quintuplicó en 13 años

Como resultado del crecimiento del endeudamiento, el servicio de la deuda, que es el pago de capital (amortización), intereses y comisiones, se incrementó notablemente, alcanzando a $us 787 millones en 2019, informa Jubileo, con datos del Banco Central de Bolivia.

ANF. La Paz, 4 de diciembre.- La deuda externa de Bolivia se quintuplicó en 12 años al pasar de $us 2.208 millones, en 2007, a $us 11.268 millones, en 2019, según un reporte elaborado por la Fundación Jubileo con datos del Banco Central de Bolivia. 

Entre 2003 y 2005, la deuda externa se encontraba en un nivel de alrededor de $us 5.000 millones, y en 2006 y 2007 registró una notable disminución, puesto que se hizo efectiva la Iniciativa de Alivio de Deuda Multilateral – MDRI, propuesta desde 2005. Resultado de esta condonación, el año 2007 se llegó al nivel más bajo de endeudamiento externo de las últimas décadas, con un saldo de $us 2.208 millones.

Desde el año 2008, señala Jubileo, a pesar de encontrarnos en el denominado periodo de bonanza, gracias a la creación del Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH), de mayo de 2005, y debido a los mejores precios internacionales de hidrocarburos (y otros commodities), “el país nuevamente comenzó un proceso de endeudamiento”. 

“Resulta contradictorio que en un periodo de superávit fiscal (más ingresos que gastos) resultado de los mayores ingresos por la venta de recursos naturales no renovables, el Estado haya registrado estos niveles de endeudamiento. Entre 2007 y 2014, en periodo de bonanza, la deuda externa casi se triplicó, llegando a $us 6.036 millones”, señala la fundación en el informe.

Posteriormente, agrega, desde 2014 y en adelante, empezaron a registrarse nuevamente déficits fiscales y “la economía entró en un periodo de desaceleración (ralentización del crecimiento del Producto Interno Bruto), en el que el endeudamiento creció significativamente, alcanzando niveles récord de forma continua”. 

“Entre 2007, en que se registró el nivel más bajo, y junio de 2020, la deuda externa se incrementó en más de cinco veces”, remarca Jubileo.

De acuerdo al gráfico, los desembolsos siguen una tendencia a incrementarse durante los últimos años, es decir que se registra un endeudamiento cada vez mayor. En los años 2012, 2013 y 2017 se registran desembolsos particularmente altos dentro de esta tendencia, puesto que son las gestiones cuando el Estado emitió deuda a través de los denominados Bonos Soberanos.

Como resultado del crecimiento del endeudamiento, el servicio de la deuda, que es el pago de capital (amortización), intereses y comisiones, se incrementó notablemente, alcanzando a $us 787 millones en 2019. 
El nivel de endeudamiento de los últimos años ha sido tan alto que, en un solo año, el 2017 se registró una variación (incremento de deuda) de aproximadamente 30%. 

Acreedores de la deuda externa
En principio, la mayor parte de la deuda se contrajo con acreedores multilaterales; es decir, la otorgada por instituciones financieras internacionales, como el Fondo Monetario Internacional (FMI), Banco Mundial (BM), Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la Corporación Andina de Fomento (CAF) y otras; en segundo lugar, los acreedores bilaterales (países), alrededor de 15%, en promedio, desde el año 2003; y, los últimos años, desde la emisión de Bonos Soberanos se registra adicionalmente una deuda externa con privados (18% para 2020). 

En un análisis más detallado, agrega Jubileo, se tiene que los principales acreedores en 2003 eran el Banco Mundial, BID, CAF y Japón, pero esto fue cambiando durante los últimos años, registrándose las siguientes tendencias: Disminución de la participación de la deuda con el Banco Mundial, principalmente por la condonación de los años 2006 y 2007. 

Si bien la deuda con el BID disminuyó con el proceso de condonación, posteriormente volvió a incrementarse; mayor endeudamiento con la Corporación Andina de Fomento (CAF); nueva deuda contratada a través de Bonos Soberanos; y, deuda contratada en los últimos años con China. 

Para 2020, señala Jubileo, los principales acreedores son BID, CAF, privados (Bonos Soberanos), China y Banco Mundial, en ese orden.