Estas son las 20 mejores películas de 2020, según la RAMONA

20 puestos y 20 cineastas destacados están entre los filmes de 2020 que dejaron huella por muy buenas razones en un año lleno de cicatrices. Miembros y colaboradores de la RAMONA escriben breves reseñas que consignan las obras, sus directores y las plataformas donde es posible verlas

1 First Cow 

  • Director (a): Kelly Reichardt

El western es uno de los géneros que puede resumir el proyecto desarrollista y moderno que cimentó a los Estados Unidos, pero además contiene uno de las grandes ambiciones de occidente: el control del entorno, la imposición de la civilización sobre la barbarie. Además, es un encomio al heroísmo individual, un elogio al hombre que se hace a sí mismo y que domina a su contexto.

First cow,  a primera vista, podría ser clasificada bajo esa etiqueta, pues se desarrolla en esos tiempos y en esos espacios hostiles para los frágiles seres humanos. Pero, justamente, problematiza los proyectos de conquista, de imposición, de proeza personal. 

La película de Reichardt es tan tierna como atrapante, tan mínima como interpelante, sus personajes hacen y dicen poco, pero sus destinos jamás podrían ser indiferentes, lo que les pasa, lo sentimos en nuestro propio cuerpo. Su inocencia, que limita con la ingenuidad, despierta un incuestionable compromiso con sus vidas.

Como en su bella Old Joy (2006), la directora esboza un emotivo ensayo sobre la amistad masculina, sobre la incapacidad para hablar de lo relevante, sobre la naturalidad con la que se puede forjar lo trascendental, sobre esos encuentros marcados por la hospitalidad y no por la violencia. Con un final abierto, que no es concluyente, que no nos revela, ni nos condiciona, más que a conmovernos ante las posibilidades de lo humano. (Andrés Laguna Tapia)

2 Retrato de una mujer en llamas

  • Director (a):Céline Sciamma

Hace tiempo que no veía una película tan apasionada y lírica como Retrato de una mujer en llamas. Eso lo dije en febrero de 2020 y lo sostengo plenamente. La cinta de Céline Sciamma fue, es y seguirá siendo una de mis favoritas del año que se fue, por más que, como tantas otras de este ranking, se estrenara ya en 2019 para llegar al mercado meses después.

En una época en que toda narración con más de una mujer en su centro ya puede ufanarse de algún grado (variable) de feminismo, el filme francés explora en las insolubles  contradicciones entre la libertad y la posesión femenina, y le confiere -al menos para mí- un sentido más accesible a eso que ha dado en llamarse sororidad. Ni hablar de su reflexión sobre el acto creativo y la búsqueda, a la postre fútil, del equilibrio entre el rigor técnico y el compromiso emocional a la hora de (re)inventar la belleza.

Y si de belleza hablamos, la foto, de Claire Mathon, es una clase avanzada de composición pictórica. Una joya. Acaso el cine contemporáneo tiene en Sciamma a su mejor retratista de lo femenino, tanto por todo lo que su cámara ilumina de las mujeres como por aquello que de ellas mantiene en la oscuridad. (Santiago Espinoza A.)

3 Vitalina Varela 

  • Director (a):Pedro Costa

Vitalina Varela es una mujer grande, hermosa, fuerte. Tiene las manos de quien ha trabajado por sus sueños con todas sus fuerzas. Es una mujer oscura y profunda que llega desde Cabo Verde a Lisboa para reunirse con su marido. Para cuando llega (el plano de los pesados pies de Vitalina bajando del avión es sin duda uno de los mejores de la cinematografía de este año),  él ya está muerto y tendrá que acomodarse a una extraña y nueva realidad.  Pedro Costa nos trae esta historia de la voluntad humana, en planos largos y hermosos, oscuros y profundos que se arrastran y a ratos parecen no moverse. 

La película está basada  en la vida de Vitalina Varela, una actriz natural que se ha ganado un alto lugar en los festivales del cine del mundo. Recibió el máximo reconocimiento en el Festival de Cine de Locarno, el Leopardo de Oro por mejor film y mejor actriz. (Alba Balderrama)

4 I’m thinking of ending things

  • Director (a):Charlie Kaufman
  • Disponible en Netflix

I’m Thinking of Ending Things, el más reciente filme del guionista y director Charlie Kaufman, no solo nos reta a seguir un relato diferente, sino también nos ofrece una de las mejores puestas en escena de los últimos años. La cena familiar, una secuencia que será un clásico del cine, sin duda.

Director, actores y montajista danzan una coreografía sin fallos, contundente y sobrecogedora. Aquí es inevitable notar el trabajo de interpretación de todos los protagonistas de la misma manera que los secundarios, trabajo por momentos impresionante de Toni Collette y David Thewlis. Pero, más interesante aún, es pensar el trabajo de Jessie Buckley y Jesse Plemons en toda la película, si la trama de esta plantea una fisura en la representación que es en sí misma un conflicto, si los pensamientos de la “joven mujer” son de ella y luego no, si ella es otro y otros y además tiene que tener una cierta conciencia de eso en la trama, ¿cómo encarar la preparación para este papel?

¿Es nuevo eso en Kaufman?, no, de hecho, podemos encontrar esos juegos de identidad en casi todas sus películas. Lo que cambia es que esta vez no existe un mecanismo narrativo evidente que nos “guíe” por los conflictos mentales de los protagonistas, la voz narrativa muta, así como la joven mujer muta de nombre, ropa y profesión. (Luis Brun)

5 Martin Eden 

  • Director (a):Pietro Marcello

El Festival de Venecia 2019, que hace buenos años reserva su premio mayor para películas norteamericanas, habría que guardarlo en la memoria cinéfila no por el Joker, de Phillips-Phoenix (León de Oro), tampoco por El oficial y el espía, de Polanski (Gran Premio del Jurado), sino por Martin Eden, del italiano Pietro Marcello, que debió conformarse con el premio a mejor para Luca Marinelli. Un reconocimiento justísimo, pero insuficiente para un filme inmenso y perdurable, que, con un jurado más sabio y un reglamento más flexible, se habría quedado con el palmarés completo del festival. Porque Martin Eden, adaptación libérrima de la novela homónima de Jack London, es una obra mayor del arte cinematográfico, a la que el adjetivo inclasificable le cabe como a pocas. Inclasificable porque bascula entre la ficción y la no ficción con una libertad que no amerita disquisiciones. Inclasificable porque discurre en un no-tiempo y en un no-lugar que la hace perfectamente legible para un siglo (el XX) o más y una geografía inabarcable (Occidente). Inclasificable porque, como su protagonista -un marinero analfabeto que quiere ser escritor para ganarse el amor de una doncella de clase alta- convierte en bandera su impureza de origen y su heterodoxia de forma. Inclasificable porque, como el propio cine, se empeña en desprenderse de sus cimientos populares para ir en busca del “aggiornarmento” que, una vez conquistado, lo volverá irremediablemente desencantado, cínico y derrotado. (SEA)  

6 The Souvenir 

  • Director (a):Joanna Hogg

Ganadora del Premio por Mejor Film Británico Independiente del Festival de Cine Independiente de Gran Bretaña, llega esta pequeña joya cinematográfica de la realizadora Joanna Hogg. Situada en los años ochenta de un Londres cambiante y competitivo, la película retrata la vida de una joven estudiante de fotografía y cine, Julie (Honnor Swinton Byrne), que vive acomodada en un piso de un barrio rico en Londres donde aprovecha los privilegios que la vida le da. Hasta que se enrola en una relación con la vampírica figura de Anthony (Tom Burke), que aparece como un dandi con un trabajo en diplomacia. Pero la relación se va tornando enfermiza y decadente para la propia Julia, a medida que la adicción de la heroína se hace más fuerte en Anthony. 

The Souvenir confirma a su directora como una visionaria moderna que atraviesa la vida de sus personajes para reflexionar sobre el impacto de las diferencias sociales, políticas y económicas en las micro relaciones amorosas de la juventud. (AL)

7 Bacurau

  • Director (a):Kleber Mendonça Filho y Juliano Dornelles

Apenas la vi, a mediados de febrero de 2020, Bacurau se convirtió en mi filme bandera del año finado. Y aún seguiría ocupando en solitario ese lugar, de no ser por la impertinente pandemia que alteró mis preocupación políticas y las puso en la misma bolsa de mis inquietudes de sobrevivencia. En su momento, vi en Bacurau –entrenada en el Festival de Cannes de 2019– una suerte de Yawar Mallku con psicotrópicos. El filme brasileño, codirigido por el mismo director de Aquarius, se me antoja como algo que haría un Sanjinés más joven y punk y desprejuiciado. Una versión psicotrópica y distópica de Yawar Mallku. Una cruza entre el cine más revoltoso de Glauber Rocha y un imaginario ‘posmo’ a lo Mad Max o John Carpenter, donde la hiperconectividad es proporcional a la escasez de agua. Un llamado a la autodefensa popular y comunitaria. A la resistencia violenta. A la barbarie militante. A la erradicación forzosa de los depredadores exógenos y sus esbirros locales. Bacurau está en todas partes y todos somos Bacurau, ese pueblo del tercer mundo, confinado por una extraña enfermedad (el cine anunciando el futuro), olvidado por el Estado, desaparecido del mapa, condenado a la extinción, pero que ha de dar pelea. (SEA)

8 Uncut gems

  • Director (a):Benny Safdie y Josh Safdie
  • Disponible en Netflix

Se sabe que Adam Sandler no se ruboriza a la hora de protagonizar comedias patéticas, que rayan lo ofensivo, que parecen ser meros gestos desesperados por revitalizar las carreras en decadencias de muchos de sus amigos personales. También se sabe que cuando la exestrella de Saturday Light Live se asocia con un director con oficio, nos puede ofrecer interpretaciones extraordinarias. Es lo que pasó en The Meyerowitz Stories (2017), de Noah Baumbach y, en especial, en esa maravilla llamada Punch-Drunk Love (2002), de Paul Thomas Anderson. 

Este año, Netflix sirvió como plataforma para difundir globalmente su colaboración con dos realizadores tan extraños como interesantes, los hermanos Safdie, Benny y Josh, responsables de cintas como Good Time (2017) y Heaven Knows What (2014). En Uncut gems, Sandler interpreta a Howard Ratner, un comerciante judío de gemas, que empujado por sus deudas y por una falta de criterio muy relacionada con la codicia, se inmiscuye en una seguidilla de situaciones imposibles y peligrosas. Parlanchín y con una energía típica de todo mercader desesperado, además de lidiar con el siempre cuestionable negocio de las piedras preciosas, se embarra en el oscuro negocio de las apuestas deportivas, lo que lo lleva cruzarse con una versión supersticiosa y ridícula de Kevin Garnett (interpretado por sí mismo), esa poderosa leyenda de la NBA. Con una estética sucia y una narrativa vertiginosa, los Safdie manufacturaron una película que claramente es fruto de la pasión y el desenfado. (ALT)  

9 Ya no estoy aquí 

  • Director (a):Fernando Frías
  • Disponible en Netflix

Ya no estoy aquí, del mexicano Fernando Frías, nos muestra la historia de Ulises (Daniel García), un joven de 17 años miembro de una pandilla de kolombia o cholombia –subcultura urbana surgida en Monterrey, Nuevo León (México), llamada Los Terkos, una tribu urbana en Monterrey que ha encontrado en la música de cumbias rebajadas la mejor forma de escapar de todos los problemas que los rodean. Tras un malentendido con miembros de un cartel local, se ve obligado a emigrar a Estados Unidos dejando atrás lo que más le define: su pandilla y el baile que tanto ama.

Situada entre Monterrey, Nuevo León y en Queens, Nueva York, Ulises deberá iniciar una travesía, que, a diferencia del personaje del poema épico griego, no es por iniciativa propia, es por el destierro, pero lo que sí comparten ambos es el deseo de volver. La travesía no es solo geográfica, sino también a la madurez y a la desolación que a veces puede traer consigo el mundo de los adultos. Un filme dentro del género coming-of-age en el que el protagonista emprende una travesía por las circunstancias antes mencionadas, con diferentes situaciones que le tocarán vivir, en las cuales se plantean preguntas muy incómodas sobre la identidad, sobre crecer, sobre la pertenencia, sobre el anhelo y el imaginario que a veces creamos de “la tierra amada”, la nostalgia de haber dejado atrás a los suyos y el miedo de ser y verse diferente, no solo lejos de la tierra propia, sino también en esa misma. (Andrés Rodríguez)

10 Nómada: tras los pasos de Bruce Chatwin – Fireball – Family Romance LLC

  • Director (a):Werner Herzog 
  • Disponibles en Apple+ y Mubi

No descansa, no para, pareciera que su vida, como la de otros cineastas, se condensa en ese hermoso quehacer que es el cine. Este año como ninguno tuvimos el privilegio de asistir al estreno de tres de sus películas: Nómada: tras los pasos de Bruce Chatwin, Fireball y Family Romance LLC, que no por ser tres bajan en calidad, en narrativa o asombro ante el mundo. Las tres cumplen con la promesa de una película del gran director alemán Herzog: enfrentarnos con su genio, su voz y su fortalecido musculo cinematográfico. 

Nómada: tras los pasos de Bruce Chatwin se estrenó a principios de 2020 y es la conmovedora historia de amistad entre Werner Herzog y su amigo, el viajero y escritor inglés Bruce Chatwin que murió de sida. Y ya sabemos cómo es Herzog ante la muerte, implacable. Es entonces que decide hacerle una última visita y en esa visita, Chatwin le regala su mochila. La película sigue el viaje que Herzog realiza con la mochila de su amigo en un arranque inspirado por la vida nómada, las caminatas y los viajes. 

Cargada de polvo celestial, de meteoritos, de fuego espacial, planetas y otras piedras del espacio exterior llegó Fireball, en septiembre de 2020, para iluminarnos como solo Herzog sabe, haciéndonos ver lo que no sabemos, mostrándonos las cosas del mundo que no miramos ni osamos mirar. En este sorprendente documental, codirigido por Clive Oppenheimer, Herzog nos lleva a lugares alrededor del mundo donde han caído piedras ardientes del cielo y han dejado su marca en nuestro suelo y en nuestra manera de ver el mundo. El tono filosófico, muy al estilo herzogiano, se combina con datos y miradas más científicas dadas por científicos y los comentarios de Oppenheimer. Esta película nos recuerda lo que uno de sus personajes sentencia: “No quieres hacer ciencia si no tienes el sentido de temor y asombro”. 

Finalmente, Herzog cierra su gran año creativo con una ficción filmada en su totalidad en Japón, Family Romance LLC. Aquí, Herzog no deja de estar influenciado por ese su sentido de asombro inagotable, esta vez en las nuevas tecnologías y en el futuro. Fue estrenada en una función especial en el Festival de Cannes y catalogada como uno de sus más inusuales filmes.

En esta película Herzog filma a su personaje Yuichi Ishii haciendo lo que hace en la vida real, dirigir una empresa que se llama “Family Romance LLC”, que ofrece servicios de alquiler de personas para “actuar” como sus familiares perdidos o no. 

Family Romance, LLC, entre sus muchas capas narrativas, nos muestra que la realidad puede cambiar pero no retroceder, volver a ser algo que ya fue. Que la realidad puede nadar simulando ser un pez. Nada es lo que era y no lo aprendemos. Nos da miedo lo que será, la contundencia del futuro, la certeza de que sí o sí sucederá, su irremediable realidad, su irrompible cercanía con la muerte. Herzog intenta darnos ese coraje suyo para mirar el futuro, como si estuviéramos en el cine viendo llegar un tren, sin miedo pero con asombro. (AB)

11 Da 5 bloods 

  • Director (a): Lee
  • Disponible en Netflix

Quizás esta no era la película que esperaba el público que descubrió a Spike Lee con BlacKkKlansman (2018), la cinta de su filmografía más amigable con el Hollywood post Me Too y Black Lives Matter. Da 5 Bloods recuerda a las películas que lo exiliaron de la industria y que lo convirtieron en un personaje no grato para las distribuidoras, pues está entre la comedia paródica incorrecta y el cine de denuncia política con tintes incendiarios. Si en la película con la que ganó su primer Oscar no honorífico los buenos y los malos estaban claramente delineados, en esta otra celebración de la cultura afroamericana los personajes se encuentran en un territorio moral brumoso. 

El guion de Kevin Wilmo sitúa a un grupo de excombatientes de la guerra de Vietnam, en su retorno al sudeste asiático, a ese territorio que los definió. En busca de un tesoro y del cadáver del que fue su líder inspirador, como en toda narrativa de viajes, los protagonistas se redescubren en la aventura. Lo que parece ser una versión selvática The Treasure of the Sierra Madre (1948), termina siendo otra gran alegoría de la experiencia de la subalternidad. Con un elenco plagado de brillantes viejos conocidos, entre los que destacan un brillante Delroy Lindo, Isiah Whitlock Jr. y el siempre magnífico Clarke Peters, la narración utiliza al flashback bella e inteligentemente. Pues, entre otras cosas, no se hace el intento de rejuvenecer a los actores, la película intenta recrear el funcionamiento de los recuerdos, con frecuencia confusos y fragmentarios. El funcionamiento de la memoria personal y de la memoria histórica.  La cinta también es uno de los testamentos de Chadwick Boseman, ese actor especializado en interpretar a íconos de la cultura afroamericana y en inspirar a multitudes. Acá, es a la vez un espíritu tutelar y la representación de las víctimas, de los colonizados, de los marginalizados, de nuestros mártires. (ALT)

12 Never rarely sometimes always 

  • Director (a):Eliza Hittman 

A pocos días de la histórica aprobación en Argentina de la propuesta para legalizar el aborto, esta película resuena con toda la contundencia del momento. El derecho a decidir sobre sus cuerpos es el tema de la íntima y contemplativa película de Eliza Hittman. Dos adolescentes de un pueblo en Pensilvania viajan a la ciudad de Nueva York en busca de interrumpir el embarazo de una de ellas. Después de haberse dado de narices con el conservadurismo, la hipocresía y la falta de empatía en su propia ciudad, deciden irse a la Gran Manzana con apenas uno poco de dinero para terminar con la pesadilla. 

Sorprende la juventud de las dos chicas. Sorprende y conmueve su tesón y capacidad de resiliencia. La directora hace con esta película un profundo comentario sobre la feminidad en nuestros tiempos y sobre el cuerpo de la mujer llevándonos a preguntar: ¿Hasta dónde le pertenece su cuerpo a una mujer? ¿En qué momento la sociedad, el estado y las instituciones se adjudicaron el poder de decisión sobre algo que no les pertenece?

Esta definitivamente es una película actual y necesaria, no solo por la temática, sino por el gran nivel de actuación que Sidney Flanigan (Autumn) y Talia Ryder (Skylar) despliegan con una naturalidad y fuerza tal que quita el aliento. (AB)

13 The woman who ran 

  • Director (a):Hong Sang-soo 

La más reciente cinta de Hong Sang-soo, el prolífico director coreano, de manera previsible, tuvo un exitoso paso por festivales como Berlín y San Sebastián, y fue incluida en el top 10 de Cahiers du Cinema. Es decir, es una cinta ideal para fascinar a un crítico de cine o un programador. Pero esa no es la razón para verla.  Pues más allá de ser una clase magistral de ese lenguaje cinematográfico, que funciona tan bien en círculos especializados y conservadores de eso que llaman cine arte, es una pieza tan conmovedora, melancólica y sutilmente perturbadora. Es un recordatorio de lo que el cine puede llegar a ser, cuando se deja de lado la pirotecnia.  

La gran colaboradora del realizador, la actriz Kim Min-hee interpreta a Gam-hee una florista que, por lo que dice, tiene una vida normal y moderadamente feliz con su pareja. La cinta está estructurada a partir de una serie de visitas a sus amigas. Lo que parece una situación absolutamente banal y cotidiana, poco a poco, se hace de más en más inquietante. Ante la repetición, diferida y levemente diferente, de sus palabras, opiniones y gestos, ante la necesidad que tiene de encontrar refugio, ante el recuerdo del título, se impone algo: Esta mujer está en proceso de fuga. Está escapando, no se sabe exactamente de qué o de quién. Lo que consuela es que la acompaña la amistad femenina, la sororidad. Como sucede con frecuencia en el mundo, en esta cinta los hombres siempre son una disonancia, una perturbación, son desagradables. La histeria femenina, tan burda y típica del cine occidental, acá se reemplaza por la asombrosa cotidianidad de una mujer, por su experiencia vital, velada, compleja y deslumbrante. (ALT) 

14 Dick Johnson is dead

  • Director (a): Johnson
  • Disponible en Netflix

Entre las muchas verdades que deja flotando el visionado de Dick Johnson is dead me quedo con dos. La primera: no todos los documentales del catálogo de Netflix van sobre crímenes sin resolver, escándalos mediáticos o proezas deportivas. Hay también espacio para joyitas domésticas y discretas como esta: el relato en primera persona de una cineasta, Kirsten Johnson, quien al tiempo que descubre que su padre va perdiendo la memoria y, con ella se le va la vida, se imagina un espectáculo socarrón y fantástico, para nada autocondescendiente, de esa pérdida y la pone en escena con su padre Dick desdramatizando su propia extinción. La segunda verdad: Dick Johnson is dead es una muestra irrefutable de que el cine aún es capaz, de cuando en cuando, de materializar el viejo anhelo de que las cosas hechas con cariño genuino, como el que mueve a una realizadora a intentar salvar la memoria de su padre, valgan la pena como para convertirse en creaciones memorables. (SEA)

15 La llorona

  • Director (a):Jayro Bustamante 

Esta película guatemalteca sigue la corriente de ese gran río que es la nueva narrativa latinoamericana del terror. En ella se mezclan el horror y, por supuesto, la fantasía con una realidad muchas veces cruel, dura y desproporcionada como es la historia de América Latina.  

En La Llorona, del director Jayro Bustamante, vuelve el clásico relato de la llorona en el cuerpo y los gritos  de una mujer indígena maya, Alma (María Mercedes Coroy), a la que los militares le han asesinado a sus dos pequeños hijos y a su marido en una masacre en el rio de su pueblo. Alma llega a la casa del General Enrique Monteverde (Julio Diaz) y extraños acontecimientos empiezan a desatarse en la mansión donde él vive acuartelado con su familia, esposa, hija, nieta, guardaespaldas y una empleada que acoge a Alma.

La llegada de la llorona a la mansión, buscando justicia y castigo para el Coronel, coincide con protestas de los ciudadanos que exigen justicia en las puertas de la casa por el genocidio cometido años atrás a la cabeza del General. De esta manera la película actualiza los contextos históricos, sociales y políticos de esos hechos que nunca tuvieron castigo ni perdón, otorgándoles su verdadera cara, el horror. (AB)

16 Time

  • Director (a):Garrett Bradley

Por su tema, Time podría pasar como un documental de alto valor solo para el público estadounidense. Cuenta la historia de una mujer y madre negra que dedica los últimos 20 años de su vida a intentar sacar de la cárcel a su esposo, también negro, quien purga una condena de 60 años por haber asaltado, junto con ella, un banco. Mientras Robert Richardson, el marido, se mantiene prácticamente fuera de campo, al estar encerrado en prisión, la madre coraje, Sibil Fox Richardson, rehace su vida y saca adelante a sus tres hijos, un itinerario que documenta en grabaciones de video desde el momento en que está embarazada de sus hijos menores. Con ese “metraje encontrado”, el director Garrett Bradley monta la película de la vida de Fox y sus niños, complementada por secuencias más recientes, todas filmadas en blanco y negro, hasta convertirse en la película que espera a ser descubierta-vivida por el padre ausente una vez libre. Así, Time se impone en algo más que un documental de denuncia sobre los abusos del sistema judicial-penitenciario estadounidense contra la población negra. Se impone, decía, en algo más: el testimonio incontestable de la capacidad del cine para acompañar, reemplazar y completar todas las vidas perdidas por los caprichos de la realidad. (SEA)  

17 Canción sin nombre

  • Director (a):Melina León 

La directora peruana Melina León, luego de haber estrenado su multipremiado cortometraje El paraíso de Lili en el Festival de Cine de Nueva York y en el Festival Internacional de Cortometrajes en Sao Paulo, nos trae su primer largometraje, Canción sin nombre, que está  basado en la historia real de tráfico de niños reportado por su propio padre, Ismael León. 

La película cuenta la historia de Georgina (Pamela Mendoza) y Leo (Lucio Rojas), una joven y marginal pareja que espera un bebé. Un día en su puesto de venta del mercado escuchan el anuncio radial de una clínica en Lima que ayuda a realizar partos seguros y baratos. Georgina decide tener a su hijo con ellos. Pero, el día del alumbramiento de forma misteriosa su bebe desaparece y la despachan del lugar. 

La película sigue la búsqueda desesperada y solitaria de esta mujer acompañada de canciones populares peruanas y una hermosa canción de cuna. Fotografiada en un brutal y contundente blanco y negro, la película nos hace a travesar ese infierno que es la pérdida de un hijo, la pobreza y la orfandad absoluta. (AB)

18 Mank

  • Director (a):David Fincher
  • Disponible en Netflix

Mank es el ambicioso proyecto de un no menos ambicioso realizador contemporáneo, David Fincher, en torno al más ambicioso de los proyectos cinematográficos del Hollywood dorado que realizó el más ambicioso de los cineastas de la historia, Orson Welles. Aunque, en rigor, más que a su realización en sentido amplio, el filme se consagra a su escritura, encomendada a Herman J. Mankiewicz (Mank), cuya autoría del libreto ha sido motivo de controversia. Del proceso de escritura de Citizen Kane inquieta, más que su autoría, las tensiones morales que puso en juego. Eso es lo que le confiere a Mank una estatura superior a la discusión sobre sus virtudes y defectos técnicos. Esa es la dimensión que resulta válida para pensar el acto creativo, en general, y la escritura, en particular. El nuevo filme de David Fincher es una obra imprescindible para pensar la escritura como una forma de traición. Una traición legítima e indispensable hacia la vida de los otros que, sin embargo, debería estar siempre precedida de un debate moral que repare en las motivaciones y los efectos de su publicación. (SEA)

19 Babenco: Dime cuándo muero

  • Director (a):Bárbara Paz
  • Disponible en Mubi

El cine dentro del cine es, desde hace buen tiempo, un género en sí mismo, acaso uno de los más exitosos entre cineastas y cinéfilos, por la dosis inevitable de morbo que pone en juego. Sin ir más lejos, en este ranking hay al menos cinco filmes que, de una u otra forma, se acomodan a la narración metacinematográfica. Uno de ellos es Babenco: Dime cuándo muerto, de la actriz y directora brasileña Bárbara Paz, última pareja del cineasta argentino-brasileño Héctor Babenco (1946-2016), autor de filmes que en su momento fueron célebres como Pixote, El beso de la mujer araña y Carandirú. El documental es el relato en primera persona de los últimos días de Babenco, antes de su muerte a causa del cáncer, un mal que lo hostigó por décadas. Con un acceso a la intimidad del realizador que solo podía tener su mujer, el filme es una conmovedora carta de despedida a cuatro manos: Babenco se despide del mundo y Paz se despide de Babenco, aunque ambos con la seguridad de reencontrarse siempre en el cine, en las imágenes –en blanco y negro- de la filmografía del también director de Ironweed que la novel directora introduce en el metraje, a manera de criaturas que danzan ante su creador para rendirle homenaje en su hora final. (SEA)

20 El faro

  • Director (a):Robert Eggers

Robert Eggers es uno de los nombres que más entusiasmo ha levantado en la escena indie estadounidense del último tiempo. Con La bruja (2015) no solo firmó una de las cintas de terror más aclamadas del último lustro, sino que prácticamente descubrió a la actriz del momento, Anya Taylor-Joy (Gambito de Dama). En El faro, su siguiente largo, ya no tuvo que descubrir nada, sino que le tocó poner en escena-combate a dos de los mejores actores de la actualidad, Willem Dafoe y Robert Pattinson, recluidos en una isla sin más compañía que agua, licor y gaviotas. El resultado es una hipnotizante pesadilla, filmada en soberbio blanco y negro por Jarin Blaschk, de la que el espectador no puede escapar, seducido como está por la belleza que su estilo le confiere al horror y por la fiereza con que sus dos protagonistas, además de un ave, se enfrascan en una guerra sin cuartel ni sentido. Nada mal para un cineasta joven, que ya nos descubrió a Tayloy-Joy, nos regaló uno de los mejores duelos actorales del año y promete devolver a la pantalla grande a Björk, la artista islandesa que un tal Lars von Trier atrajo y ahuyentó del cine en un solo movimiento. (SEA)