En esta decada, la deforestación en Bolivia tiene una media de 250 mil hectáreas anuales

El Foro Andino Amazónico de Desarrollo Rural, encamina la campaña nacional “Bosques Para La Vida” con el objetivo de informar y sensibilizar a los actores involucrados y a la sociedad civil, sobre los impactos ambientales, sociales y económicos de los incendios forestales.

La Paz, 21 de noviembre, ANF.-  Datos oficiales muestran que en Bolivia se perdieron 7,5 millones de hectáreas (Ha) de bosques, una media de 250 mil hectáreas anuales aproximadamente, en esta decada, y degradando ademas una proporción mayor para cambiar el uso de suelos a la ganadería o agricultura, dice el experto e investigador del Centro de Investigación y Promoción del Campesinado (CIPCA), Carmelo Peralta (CP)

Deforestación en Bolivia se elevó 167% según la NASA – INESAD

Con este motivo, el Foro Andino Amazónico de Desarrollo Rural encamina la campaña nacional “Bosques Para La Vida” , y pretende informar y sensibilizar a los actores involucrados y a la sociedad civil, sobre los impactos ambientales, sociales y económicos de los incendios forestales.

En ese marco y para evitar más depredación, el experto e investigador del Centro de Investigación y Promoción del Campesinado (CIPCA), Carmelo Peralta (CP), establece en entrevista con Agencia de Noticias Fides (ANF) la necesidad de un cambio de visión y una transición a modelos productivos más sostenibles y diferentes a aquellos extractivistas que predominan hoy en día en Bolivia.

ANF: ¿Qué cantidad de bosques se perdieron en Bolivia los últimos diez años?

CP: Según datos oficiales en Bolivia se han perdido casi 7,5 millones de hectáreas (Ha) de bosque con características altamente productivas y se ha degradado una proporción mucho mayor que pone a este tipo de ecosistemas en una situación de posibles cambios de usos de suelo como para ganadería o agricultura. 

En los últimos 10 años, la deforestación ha sido entre 200 y 250 mil Ha por año, es decir, se han perdido unos 2,25 millones de hectáreas.

Desde el año 1985 hasta el 2018 se perdieron más de 3,66 millones de hectáreas de bosques tan solo en tierras bajas y yungas de Bolivia, regiones con la mayor proporción de bosques de Bolivia. Al mismo tiempo las áreas agrícolas y ganaderas aumentaron 3,69 millones de hectáreas para el mismo periodo.

ANF: ¿Qué regiones fueron las más afectadas?

CP: Santa Cruz es el departamento más afectado, sobre todo la región norte de características amazónica chiquitana y la Chiquitanía en sí. El segundo departamento más afectado es el Beni. Pero en general, los bosques amazónicos pierden cerca de 30.000 Ha por año.

Tabla de deforestacion de 2017. Fuente: Camara Forestal de Bolivia

ANF: ¿Qué causan, en su mayoría, los incendios?

CP: Es una combinación de factores ambientales, socio-económicos y políticos ligado a la toma de decisiones para favorecer a algunos sectores productivos que tienen que ver con la actividad  dominante en el país, el “extractivismo”.

ANF:  ¿Cuánta biodiversidad (especies) perdió el país en estos años?

CP: Es complejo cuantificar las pérdidas dado que en Bolivia existen muy pocas fuentes o investigaciones en este ámbito, sin embargo, la pérdida de la biodiversidad está relacionada a la pérdida de hábitat o los ecosistemas, cambios de bosques a otros usos de la tierra. La principal amenaza para la pérdida de la biodiversidad en Bolivia es por la agricultura y ganadería, seguida del aprovechamiento forestal, la urbanización, minería y energía, caza y pesca, productos no maderables y carreteras y transporte.

ANF: ¿Cómo reparar este daño?

CP: Cambio de visión o bajo una transición a modelos productivos más sostenibles diferentes a aquellos extractivistas que predominan hoy en día en Bolivia. Bajo un plan de desarrollo económico y social más equilibrado y responsable que considere intereses económicos, pero también beneficios socio-ambientales, culturales y políticos de diferentes regiones grupos y zonas de vida del país.

ANF: ¿Qué deben hacer las actuales autoridades y las que se elegirán en marzo?

CP: La economía nacional es dependiente del extractivismo energético y mineral, las futuras autoridades deben analizar la situación de sus entidades territoriales y proyectar el desarrollo según las potencialidades con que cuentan, promover modelos productivos sostenibles que generen beneficios para todos a corto, mediano y largo plazo. Estaremos atravesando años difíciles por el estancamiento de nuestra economía y la pandemia que traerá repercusiones inmediatas. Las autoridades de las entidades no pueden ser pasivas o cómodas, y pensar solo en recibir los recursos económicos por la redistribución que se realiza permanentemente por parte del Estado, deben buscar alternativas de desarrollo productivo sostenibles, deben proyectar a sus regiones.

ANF: ¿Se prevé el aumento de sequía e incendios para el 2021?

CP: Actualmente estamos viendo que se viene un fenómeno de la Niña, eso podría traer menos consecuencias para la sequía y por ende para los incendios. No obstante, en estos tiempos los impactos adversos del cambio climático son más locales y regionalizados, por lo que las diferentes regiones de Bolivia como el Chaco, Chiquitania, Amazonía, pueden verse afectados sin seguir un patrón global.