El MAS lucha con al menos dos frentes de problemas internos: la corrupción y la renovación

La corrupcion ha sido una constante en parte de los integrantes del partido azul; ahora se suman los pedidos de renovacion y aparecen liderazgo de las generaciones mas jovenes

Brújula Digital.- Tras casi medio año de gobierno, el Movimiento Al Socialismo (MAS) tiene al menos dos frentes de problemas internos, entre ellos pugnas internas entre los fundadores y las nuevas generaciones que se asocian con los pedidos de renovación de raíz de los resultados de las elecciones subnacionales y denuncias de corrupción.

Antes de su retorno a Bolivia, a fines de octubre de 2020, el presidente y jefe de campaña del MAS, Evo Morales, reconoció una división interna en su partido y anunció que, tras su arribo a territorio nacional, iba a “alinear” la posición, respecto a combinar la experiencia de los fundadores y exautoridades con la oportunidad a nuevas generaciones.

“Hay que hacer una combinación clase media, movimientos sociales y regiones. Me cuestionan por los (candidatos) ‘invitaditos’, pero yo integré como Túpac Katari dijo en tiempos de colonia que los mestizos y los criollos se organicen para pelear juntos por nuestro territorio. Es lo que yo hago”, sostuvo por entonces.

Después de seis meses, Morales aún reconoció que hay división en su partido. El fin de semana sostuvo que incluso hay autoridades del Ejecutivo y operadores políticos de la administración de Luis Arce que promueven la división en su organización política, cuando hacen eco de mensajes de la “derecha” y del “imperio” estadounidense como el “antievismo” y el “dedazo”.

“Hace dos meses y medio, yo dije en una reunión importante con el equipo político del compañero Lucho justamente para parar esta forma (de dividir), pero aguanté, aguanté, porque en campaña no podemos ir dilucidando estos problemas internos, pero hay que decir si me llega la oportunidad”, declaró Morales en Radio Kawsachun Coca.

Sostuvo que las ideas del “dedazo” y del “antievismo” tienen el objetivo de debilitar y dividir “al movimiento político más importante de Bolivia».

Junto con las denuncias de “dedazo”, el MAS enfrenta problemas a raíz de los resultados de las elecciones subnacionales, principalmente cuando el MAS obtuvo sólo tres de las nueve gobernaciones del país, luego de haber conquistado seis en los dos anteriores comicios de ese tipo.

Entre las principales voces de renovación al interior del MAS a raíz del “dedazo” y los resultados electorales se dieron las del diputado Rolando Cuéllar y de Segundina Flores, exdirigente de las mujeres campesinas Bartolina Sisa, quienes incluso cuestionaron el liderazgo de Morales.

Cuéllar, al referirse al Presidente del MAS, advirtió que, en realidad, feneció su cargo porque el estatuto de MAS dice que son dos años que debe ocupar el cargo, tiempo que a raíz de la pandemia, principalmente, se extendió a seis años. Actualmente, acotó, los dirigentes nacionales “ya no tienen legitimidad”.

De igual manera Flores sostuvo que fue un error de dirigentes del MAS “endiosar” a Morales, luego de que éste fue un líder nato y presidente electo ratificado en distintas oportunidades.

En respuesta a los pedidos de renovación y a las voces que cuestionan el liderazgo de Morales, el exministro Juan Ramón Quintana salió en defensa del presidente del MAS.

“No se dejen seducir con estos cantos de sirena, renovación, hay que cambiarlo al Evo”, dijo Quintana y cuestionó cómo hay personas dentro de su partido que quieren cambiar al “general”. “Al hombre que ha transformado la República en Estado Plurinacional, al hombre que ha derrotado el imperio 14 años y ha conducido a la liberación (…) (dicen) hay que revocarlo, oiga, dónde estamos, con quiénes estamos”, cuestionó.

“Yo quisiera saber quién nos va a conducir a la guerra, estos ‘sunchuluminarias’ (que brillan por un momento) que en la plaza Murillo les hacen el favor a los medios de comunicación de la derecha, y los tipos estrella en un segundo”, lamentó.

Corrupción

El otro problema que enfrenta el MAS tiene que ver con la llamada lucha contra la corrupción, luego de que Edwin Characayo fue destituido del cargo de ministro de Desarrollo Rural, tras ser sorprendido en flagrancia cuando recibía una coima para sanear tierras en el departamento de Santa Cruz.

Desde el sector intercultural, al que pertenece Characayo, denunciaron que este caso fue “armado” y “planificado” por exministros de Morales. No obstante, esta acusación fue rechazada por el exministro César Cocarico y por el actual ministro de Gobierno, Eduardo del Castillo”.

El dirigente Elmer Contreras cuestionó que dentro de su partido no quieren que los campesinos gobiernen en el país. Su compañero Henrry Nina fue más allá y señaló que “la lucha ahora es, hay que ser sincero, (entre) los antiguos y los nuevos”.